El papel del canibalismo en la evolución - 11 de diciembre 2018


La alimentación en el Paleolítico: la búsqueda del omega-3. José Luis Guil Guerrero. Universidad de Almería.


Hace 200.000 años Europa estaba dominada por los neandertales, que estaban provistos de un cerebro de gran tamaño. Fueron sustituidos hace unos 50.000 años por los humanos modernos, que tenían un cerebro similar. Ambos necesitaron el aporte de nutrientes críticos para el desarrollo de un cerebro tan grande; concretamente de ácido docosahexaenoico (DHA), un omega-3 que alcanza un alto porcentaje en este órgano.

La dieta paleolítica incluía productos de caza y recolección, como animales, frutas, semillas, hojas, frutos secos y raíces. Sin embargo, durante los períodos glaciares en Europa, los análisis óseos y los restos encontrados muestran que la dieta estaba basada exclusivamente en productos animales. Algunos de estos, como los caballos, contienen omega-3 en su grasa, pero en cantidad insuficiente.

El autor ha tenido la oportunidad de obtener muestras de los grandes mamíferos de la Edad del Hielo, en los suelos helados de Siberia. Y, a partir del análisis de estas muestras de la ingesta calórica y del contenido de omega-3, postula que la única posibilidad para suplementar el déficit crónico de ácidos omega-3 en el Paleolítico en Europa (y permitir la supervivencia del grupo humano en los periodos glaciales), fue la práctica del canibalismo.





José Luis Guil Guerrero
Realizó estudios de Biología en Granada y de Farmacia en Madrid.
Es doctor en Nutrición y Catedrático de Tecnología de Alimentos en la Universidad de Almería.
Ha dirigido varios proyectos de investigación, nacionales e internacionales, la mayoría de ellos acerca del valor nutritivo de las hortalizas y la tecnología de la grasa omega-3 y omega-6.
Ha realizado estancias de investigación en la Academia Rusa de Ciencias, en San Petersburgo; la presente investigación es fruto de estas estancias.
Al margen de su actividad docente e investigadora, ha publicado libros de poesía y novela, que recrean leyendas e historias, ambientados mayormente en la etapa musulmana de España.

Los residuos ayudan a recuperar el entorno natural - 8 de noviembre 2018



Nuestro entorno natural está siendo modificado, y a veces degradado, por múltiples manifestaciones humanas (minería, industria, carreteras, ferrocarriles, incendios forestales, áreas urbanas, etc.).
Por otro lado, algunas de estas manifestaciones producen una cantidad ingente de residuos que pueden ser tanto minerales como orgánicos.

La combinación adecuada de suelos degradados con residuos orgánicos ha sido utilizada desde tiempo inmemorial para regenerar suelos agrícolas que han perdido su fertilidad.

Hoy en día podemos ir más lejos: mezclando residuos minerales con residuos orgánicos podemos fabricar  Tecnosuelos, es decir, substratos que son capaces de soportar vegetación natural e incluso cultivada.
En esta charla aprenderemos a fabricarlos, caracterizarlos y utilizarlos.

Albert Solé es geólogo por la Universidad de Barcelona y realizó sus estudios de doctorado en Ciencias del Suelo en el Institut National Agronomique (Paris-Grignon).
Después de dos años en la Rutgers University en Estados Unidos, cuatro en México y cuatro en el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (CSIC), aterrizó en Almería como Científico Titular del CSIC en la Estación Experimental de Zonas Áridas.
Su área de investigación es la Ciencia del Suelo y sus relaciones con la geomorfología y la hidrología superficial. Pero, aparte de estudiar los suelos naturales de las zonas áridas, también se ha dedicado a los suelos artificiales o Tecnosuelos. En los últimos 10 años ha sido el responsable de proyectos de restauración de suelos con la cementera de Gádor y una empresa de piedra artificial. Tiene más de un centenar de publicaciones, más de la mitad en revistas indexadas.

Lourdes Luna estudió Ingeniería de Montes en la Universidad de Córdoba y es doctora en Ciencias Aplicadas y Medioambientales por la Universidad de Almería. Su tesis se desarrolló en Restauración de canteras de roca calcárea en clima semiárido, en la Estación Experimental de Zonas Áridas, donde actualmente trabaja como investigadora postdoctoral.
Su línea de investigación es la restauración ecológica y paisajística de áreas degradadas por la actividad humana, aplicando técnicas de valorización de residuos.
Ha participado en varios proyectos de I+D cuyos resultados ha plasmado en más de 30 comunicaciones a congresos internacionales y publicaciones en revistas indexadas.

Astronomía en la vida cotidiana - 9 de octubre 2018



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

En la era de los agujeros negros y los universos paralelos, vamos perdiendo el contacto directo con el firmamento, a medida que nos interesamos cada vez más por asuntos cosmológicos más alejados del sentido común.

Ayudados de su libro “A ras de cielo”, repasamos algunos de los aspectos sorprendentes del firmamento obo atención y siguiendo algunas indicaciones muy sencillas: ¿por qué el cielo no es de color de rosa?, ¿las puestas de Sol son un espejismo?, ¿de verdad puedo ver naves espaciales esta misma noche?, ¿hay estrellas de colores?.


David Galadí es doctor en Astrofísica, y ha sido profesor de bachillerato y de universidad. Investigador en el Centro de Astrobiología y en el Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC, ha desempeñado los cargos de Jefe de Astronomía yde  responsable de comunicación en Calar Alto.

Es autor o coautor de libros de diferentes temáticas y niveles. Se dedica a la divulgación de la astronomía, y colabora con los medios de difusión impresos o en la red. En estas tareas, a veces actúa bajo el seudónimo y el enmascarado de “Perito En Lunas”.

Es miembro de la Unión Astronómica Internacional, de la Sociedad Española de Astronomía, y de la Asociación de defensa contra la Contaminación Lumínica.