El papel del canibalismo en la evolución - 11 de diciembre 2018
Los residuos ayudan a recuperar el entorno natural - 8 de noviembre 2018
Nuestro entorno natural está siendo modificado, y a veces degradado, por múltiples manifestaciones humanas (minería, industria, carreteras, ferrocarriles, incendios forestales, áreas urbanas, etc.).
Por otro lado, algunas de estas manifestaciones producen una cantidad ingente de residuos que pueden ser tanto minerales como orgánicos.
La combinación adecuada de suelos degradados con residuos orgánicos ha sido utilizada desde tiempo inmemorial para regenerar suelos agrícolas que han perdido su fertilidad.
Hoy en día podemos ir más lejos: mezclando residuos minerales con residuos orgánicos podemos fabricar Tecnosuelos, es decir, substratos que son capaces de soportar vegetación natural e incluso cultivada.
En esta charla aprenderemos a fabricarlos, caracterizarlos y utilizarlos.
Albert Solé es geólogo por la Universidad de Barcelona y realizó sus estudios de doctorado en Ciencias del Suelo en el Institut National Agronomique (Paris-Grignon).
Después de dos años en la Rutgers University en Estados Unidos, cuatro en México y cuatro en el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (CSIC), aterrizó en Almería como Científico Titular del CSIC en la Estación Experimental de Zonas Áridas.
Su área de investigación es la Ciencia del Suelo y sus relaciones con la geomorfología y la hidrología superficial. Pero, aparte de estudiar los suelos naturales de las zonas áridas, también se ha dedicado a los suelos artificiales o Tecnosuelos. En los últimos 10 años ha sido el responsable de proyectos de restauración de suelos con la cementera de Gádor y una empresa de piedra artificial. Tiene más de un centenar de publicaciones, más de la mitad en revistas indexadas.
Lourdes Luna estudió Ingeniería de Montes en la Universidad de Córdoba y es doctora en Ciencias Aplicadas y Medioambientales por la Universidad de Almería. Su tesis se desarrolló en Restauración de canteras de roca calcárea en clima semiárido, en la Estación Experimental de Zonas Áridas, donde actualmente trabaja como investigadora postdoctoral.
Su línea de investigación es la restauración ecológica y paisajística de áreas degradadas por la actividad humana, aplicando técnicas de valorización de residuos.
Ha participado en varios proyectos de I+D cuyos resultados ha plasmado en más de 30 comunicaciones a congresos internacionales y publicaciones en revistas indexadas.
Astronomía en la vida cotidiana - 9 de octubre 2018
Cuarta edición del ciclo CIENCIAjazz
Siempre a las 20:00 h, y con un interludio musical para preparar el terreno
Inventor@s para mirar más lejos: Importancia de la instrumentación para el avance de la ciencia.
Ana Guijarro Román. Observatorio de Calar Alto (CAHA)
¿Para qué sirve un observatorio astronómico? ¿Es una inversión rentable que revierte en la sociedad? Si consideramos que el conocimiento y la necesidad de explicar la realidad que nos rodea es parte del ser humano, la respuesta es clara. Gracias a la astronomía podemos intentar entender nuestro origen, el del planeta y el del resto de cuerpos celestes que nos rodean. Pero para esto necesitamos ver más, llegar más lejos, desarrollar nuevas tecnologías como los telescopios cada vez mayores, o los instrumentos cada vez más precisos. Necesitamos avanzar en la física, inventar nuevos tipos de instrumentos, sensibles a la amplia variedad de longitudes de onda de la radiación que nos llega.
Este enorme desarrollo tecnológico implica hacer inversiones económicas grandes para construir nuevos aparatos que con el paso del tiempo (10-20 años) pasan a comercializarse y a ser usados por todos: ¿Podríamos vivir sin GPS, sin wifi, sin la cámara de fotos del móvil...? Probablemente sí, pero acabaríamos inventándolos porque no podemos parar la evolución ni el avance de la ciencia.
Neuromusic o cómo la música beneficia a nuestro cerebro. 15 marzo 2018
Mª Dolores Roldán Tapia. UAL
¿Cómo podemos estimular nuestro cerebro a través de actividades estimulantes y creativas?.
El aprendizaje, ejecución y placer por la música han demostrado ser un factor importante a la hora de incrementar nuestra reserva cognitiva a través de la formación y reforzamiento de conexiones cerebrales y de la estimulación de diferentes partes de nuestro cerebro. Además, recientes investigaciones, indican que la práctica musical produce modificaciones en la expresión genética, previniendo el envejecimiento celular patológico.




