La alimentación en el Paleolítico: la búsqueda del omega-3. José
Luis Guil Guerrero. Universidad de Almería.
Hace
200.000 años Europa estaba dominada por los neandertales, que estaban provistos
de un cerebro de gran tamaño. Fueron sustituidos hace unos 50.000 años por los humanos
modernos, que tenían un cerebro similar. Ambos necesitaron el aporte de
nutrientes críticos para el desarrollo de un cerebro tan grande; concretamente de
ácido docosahexaenoico (DHA), un omega-3 que alcanza un alto porcentaje en este
órgano.
La
dieta paleolítica incluía productos de caza y recolección, como animales, frutas,
semillas, hojas, frutos secos y raíces. Sin embargo, durante los períodos
glaciares en Europa, los análisis óseos y los restos encontrados muestran que la
dieta estaba basada exclusivamente en productos animales. Algunos de estos,
como los caballos, contienen omega-3 en su grasa, pero en cantidad insuficiente.
El
autor ha tenido la oportunidad de obtener muestras de los grandes mamíferos de
la Edad del Hielo, en los suelos helados de Siberia. Y, a partir del análisis
de estas muestras de la ingesta calórica y del contenido de omega-3, postula
que la única posibilidad para suplementar el déficit crónico de ácidos omega-3 en
el Paleolítico en Europa (y permitir la supervivencia del grupo humano en los
periodos glaciales), fue la práctica del canibalismo.
José Luis Guil
Guerrero
Realizó
estudios de Biología en Granada y de Farmacia en Madrid.
Es doctor en Nutrición y Catedrático
de Tecnología de Alimentos en la Universidad de Almería.
Ha
dirigido varios proyectos de investigación, nacionales e internacionales, la
mayoría de ellos acerca del valor nutritivo de las hortalizas y la tecnología
de la grasa omega-3 y omega-6.
Ha
realizado estancias de investigación en la Academia Rusa de Ciencias, en San
Petersburgo; la presente investigación es fruto de estas estancias.